SIGUE NARRANDO SERENA
Me desperté y tuve que volver a cerrar mis ojos porque la ventana estaba abierta y el sol entraba enfurecido que brillaba mucho, de a poco fui abriendo mis ojos para entonces percatarme de que Alessa y Danko no estaban en la cama, oí un ruido en el baño, fije mi mirada hacia allá para esperar y ver quien estaba adentro, al abrirse la puerta la figura de Alessa salió y me brindo una amplia sonrisa mientras me saludaba con cariño.
—Buenos días, Serena dormilona, ¿sabes que s