SIGUE NARRANDO KIARA
Llegó el momento que tanto deseaba, el turno de Nicolay para cuidarme, Danko lo acompaño hasta dejarlo junto a mí, se despidieron con un gran beso, después me regalo un ósculo en mi frente y salió cerrando la puerta de la habitación. Nicolay se sentó a mi lado, me miro y sus ojos ya estaban acuosos, le estiré mis brazos para brindarle mi apoyo, entonces puso su cabeza en mi pecho para llorar.
Su llanto me dolía en el alma, porque sabía muy bien de que no lloraba por Él, llo