CAPÍTULO 10. ESCARNIO PÚBLICO
Fue dificil poder dormir, mi cabeza llena de ideas no me lo permitió, se me estaba haciendo tarde para salir, cuando escuché un carro que pitaba afuera, era Joel...
—¿Qué haces aquí?
—Buenos días, si, yo amanecí muy bien, gracias por preguntar.
—Disculpame, es que me sorprende verte aquí.
—¿Qué clase de novio sería si permito que mi chica vaya sola al colegio, teniendo la facilidad de llevarla?
—Pues gracias por pensar en mi.
—Siempre nena, ¿ya estás lista?
—Espérame un momento, ya salgo.
Me ap