Las manos de Hunter volvieron a temblar, pero eso no le impidió recorrer el cuerpo de Jade con ellas. Walker había curado cada herida, pero no parecía suficiente. Hunter necesitaba asegurarse de que su compañera estuviera bien. Se sentaron en su habitación, Jade al pie de la cama y Hunter arrodillado frente a ella. Finn y Charlotte habían ido y venido, asegurándoles que Jade estaba a salvo, pero Hunter no estaba del todo listo para aceptarlo.
Jade dejó que la tocara y la abrazara. No habló, sin