CAPÍTULO 39

Ella se retorció en su regazo, y él gruñó. —Sobre ese juego...—

Se inclinó y le mordió el labio. —Te hice una pregunta. ¿Eso significa que puedo besarte yo o tú me besas?—

Ella lamió el lugar donde él la había mordido y exhaló con un escalofrío. —Creo que deberíamos terminar el juego más tarde—.

—¿Ah, sí? —p

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