Mundo ficciónIniciar sesión—¡Rosaura! —exclamó Amara, abrazándola con fuerza, sus ojos llenos de lágrimas de felicidad—. Lo lograste… finalmente eres libre.
Rosaura, la hermosa mujer de cabello oscuro, miraba a su amiga… casi su hija; llena de orgullo y emoción. Con un gesto lleno de ternura, le devolvió el abrazo, permitiendo que las lágrimas de alegría rodaran por sus mejillas, un símbolo de la libertad que finalmente había alcanzado.
—Gracias, Luna Amara —susurró Rosaura, con voz suave cargada de respe







