SU MAJESTADES!

Kael inclinó la cabeza en una venia reverente, un gesto que, de su parte, denotaba un profundo respeto. Sus palabras fueron breves, pero impregnadas de gran significado

—Aceptamos tu promesa, Su majestad Alaric. Y nosotros, los vampiros, prometemos honrar y proteger esta alianza con todo lo que somos. —Sus ojos se posaron brevemente en Damon y Evangeline, y una sombra de gratitud cruzó su rostro antes de volver a su expresión neutral.

Alaric asintió y volvió a dirigir su mirada

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