Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz se volvió cegadora, y Amara despertó de golpe, jadeando y con lágrimas corriendo por su rostro. Su cuerpo temblaba, pero su corazón estaba lleno de una nueva fuerza, de una determinación que nunca antes había sentido. Aunque el sueño había terminado, sus palabras seguían resonando en su mente.
EN LA REALIDAD
Habían pasado ya 3 días y Amara no despertaba.
La habitación estaba llena de tensión, el aire cargado de dolor y preocupación. Amara







