Mundo ficciónIniciar sesiónTengo sueño, no descansé nada ya que mi Sol de Verano lloró desesperada y no podía dormir, el dolor en su oído era casi inaguantable. Mi madre la revisó y me hizo la receta para comprarla pero cuando se enteró de la ampolla empeoró su genio, llorándo a gritos por el miedo. Alma Natalia lloraba tratando de calmarla y yo me sentía desesperado, ni siquiera con mi madre aceptaba estar y sus sollozos me fragmentaban el pecho.
— ¿Jen, quieres conmigo? - ella giró su carita llena de lágrimas y







