Mundo de ficçãoIniciar sessãoUna vez en la casa, al entrar al parqueadero subterráneo me giré deteniendo el vehículo.
— ¿Si creen que se salvaron de darme las explicaciones pertinentes? Se equivocan, hoy hablamos ¡y en mi estudio! porque no me interesa ser un chismoso - mis hermanos asintieron pero, la ojiceleste odiosa no; por supuesto ella se cruzó de brazos — ¿Podrían bajar y dejarme un minuto a solas con esta fiera por favor? - asintieron y bajar






