El dolor para Sofía ya era insoportable y la sangre era su mayor preocupación, cuando la bajaron de la Camioneta los hombres la habían tirado en el suelo, ella solamente pudo acariciar su vientre, pidiendo al cielo que el bebé estuviera bien, las lágrimas brotan de sus ojos, ella sin entender que estaba ocurriendo, sus súplicas fueron hechas en el corazón, súplicas en silencio, esperando ser escuchado, segundos después se había armado de valor y levantó el rostro - ¿Quién ordeno esto, órdenes d