Capítulo 9: ¿Quién es el hombre?
Cassian sostuvo su mirada y no dijo nada y ese silencio fue como una confesión, lo que lo convertiría en un monstruo aún mayor ante los ojos de Daisy.
Pero entonces…
—Está en la unidad de cuidados intensivos —respondió Cassian con una brevedad cortante—. La operaron esta madrugada. Fue un éxito.
El alma volvió al cuerpo de Daisy, pero eso no evitó que lo señalara con dedo acusador.
—¿Y no se te ocurrió decirme? No pudiste… no sé… meterlo en nuestra conversación.