Capítulo 68: No me dejas conocerte.
Capítulo 68: No me dejas conocerte.
—Eres mía… —sentenció—. Dímelo.
Daisy clavó las uñas en sus hombros, mientras mantenía los ojos cerrados con fuerza.
—No voy a decirte lo que quieres oír, Cassian.
Entonces él empezó a follarla.
Le dio embestidas profundas, rápidas, furiosas. Cada vez que su polla salía casi por completo, él volvía a hundirse hasta el fondo, haciendo que el coche se meciera ligeramente. Los cristales se empañaron por completo y el sonido húmedo de piel contra piel llenaba el