Capítulo 127: ¿Valentín qué?
El sol golpeó la cara de Valentín. Frunció el ceño y estiró el brazo hacia el lado, buscando un cuerpo suave que olía a vainilla.
Pero solo encontró sábanas frías.
Abrió los ojos.
La habitación era claramente femenina: tonos rosados, ropa tirada, un perfume que aún flotaba en el aire. Sonrió al recordar. No se habían acostado una sola vez. Agotaron los tres condones que llevaba y cada vez que entraba en ella sentía lo mismo: adicción pura.
Que encajaban.
Que era