Miguel
Estaba sorprendida, podía notarlo por la manera en que miraba a su alrededor como si todo esto le fuera ajeno. Había esperado una clínica deteriorada sin comodidades, pero había logrado impresionarla con un hospital funcional.
Caminé por los largos pasillos, esquivando a las enfermeras que pasaban apresuradas con sus carritos.
Cuando llegamos al final del todo, me detuve frente a una puerta de roble. Mientras ponía la mano en el pomo para abrirla, ella colocó su mano sobre la mía. La mir