Estaba en casa hablando con mi madre cuando mi fuente se rompió y no negaré que me asuste —¡Keelan, Zafiro tendrá a los bebés!
—estaba hablando por teléfono con Leander que se encontraba de viaje, cuando escuché el grito de Kamila y salí corriendo a ver a mi hija, la cargué y la llevé al auto, mi mujer subió y nos fuimos a la clínica.
—¡ay! —tranquila hija, respira profundo, pronto llegaré —mamá, tengo miedo, aún no es tiempo.
—recuerda que son dos niños y es normal que nazcan prematuros, es má