Estoy feliz, estos dos días en Grecia me han servido para relajarme junto a mis morochos, no puedo creer lo mucho que han crecido.
—cuñada estás lista —sí, Sergio — tomó a los bebés para llevarlos al auto, ellos me adoran y yo a ellos.
—todos partimos al aeropuerto, queríamos llegar a Italia pronto porque el parto de mi hermana se aproxima.
—llegamos a Italia y nos despedimos porque cada uno iría a su casa, Esmeralda estaba dormida, así que las cargue y subí a nuestro auto.
—cuando me desperté