Bajamos de la tarima y la familia comenzó a felicitarnos —bienvenida a la familia, nuera— gracias, por todo su apoyo suegra —no tienes nada que agradecer, siempre estaré para ayudarlos.
— felicidades, Adriano, bienvenido a la familia, espero que todos los malentendidos hayan quedado en el pasado— gracias, Keelan.
— pasamos una hora recibiendo las felicitaciones de todos los invitados que había en el lugar —amor, vamos a disfrutar de la fiesta, baile una canción con Valeria y luego fuimos con la