¡Llegamos al hospital, gracias a Dios podré saber ¿cómo está mi hija Adriano! ¿Qué te han dicho?
—nada suegra, estoy desesperado —necesito que me expliques todo para encargarnos de los detalles.
—Keelan tu hija me invitó a cenar, llegamos a un restaurante y me dijo que estaba embarazada, ¡estábamos más felices que nunca! Luego fue al baño, como se tardaba me levanté para buscarla… todo fue muy rápido, joder, tuve que golpear fuerte la pared del hospital porque estaba a punto de colapsar. ¡No me