Estoy muy molesta porque mi padre me ordenó llamar a Adriano para saber los detalles del compromiso y resulta que el idiota ordenó que me dieran una cita cada vez que yo quisiera hablar con él. Así que fue imposible preguntarle, no me quedó más que pasar la vergüenza del siglo, tuve que bajar a hablar con mi suegra, la cual se encontraba reunida con mi madre viendo algunos temas de la boda.
—hola, Zafiro ¡Qué bueno que bajas! Quería preguntar ¿si serás tú quien va a tomar las decisiones que fal