Tuve que abandonar el lugar antes que estallara de emoción, el chef solo comprobó mi teoría, ¡este lugar sí es mío! Creo que mi sonrisa iluminaba todo el restaurante, nunca me había sentido tan feliz, pero tuve que fingir seriedad para que los chicos no sospecharan y así nos fuimos nuevamente a la oficina para sumergirnos en un mar de trabajo.
—esta mañana desperté más temprano que de costumbre porque quería pasar por el restaurante a darle todas las indicaciones al chef, luego tendría que asis