Nueva York, Brooklyn, marzo 2022.
Edward
Aubrielle se acomodó, como cuando está interesada en algo.
—Antes de que pueda continuar—tragué en seco—, déjame decirte que mi amor por ti es inmenso, así que no quiero que pienses nada extraño referente a lo que te diré.
—Papá, estás asustándome un poco… espera dijiste ¿cuatro años? —asentí—, ¿fue aquella mujer?
Se refería a la discusión que presenció con Josephine y Vivian.
—Sí, ella—me llevé la mano a la nuca—, estaba perdidamente enamorado de ella—c