Era mucho más de lo que necesitaba... pero me encantaba. Desesperadamente. No había muebles, pero sabía sin la menor duda que dormiría allí esa noche, aunque eso significara cambiar de forma y dejar que mi lobo se pusiera cómodo.
Toda la documentación de la carpeta mostraba mi nombre. Casi todo en las tierras de la manada pertenecía al Alfa y a sus hermanos, y se transferiría al siguiente Alfa. Todo pertenecía a la manada.
Pero la breve nota que Hunter me había dejado decía que, como yo era lob