Los disparos se escucharon hasta la habitación de Carol una sonrisa de arrogancia se había dibujado en su rostro, ahora solamente debía manipular a Amara para que no hablara, a veces las cosas sin planearlas sale mejor.
Alexander había vuelto a la habitación en donde estaba Amara, no sin antes dar ordenes explícitas de que el cadáver del hombre fuera levantado, al momento de entrar y ver a Amará recordó las palabras del hombre, el rostro del Mafioso se había endurecido.
Mucho reposo - Expresó D