Rio Li
La alzo entre mis brazo y entro al pequeño espacio, no es tan miserable como el apartamento alquilado donde crecí, pero lo es para lo que ella está acostumbrada.
Todo está organizado y limpio, la acuesto con delicadeza en la cama, comienzo a besar su pie derecho, mientras ella observa con sus grandes ojos azules mordiendo su labio inferior, beso sus tobillos, sus piernas, es tan suave que no aguanto la tentación de morderla con suavidad, subo el vestido hasta sus caderas, para que no me