Nikolai se sienta en su oficina, detrás de su escritorio de madera oscura.
—Señor Nikolai, tengo información actualizada sobre la búsqueda de James y Mariana —dice el investigador, su voz seria.
Nikolai se inclina hacia adelante, su mirada fija en el investigador.
—¿Qué han encontrado? —pregunta Nikolai, su voz llena de anticipación.
—Desafortunadamente, ambos escapan —informa el investigador—. Nuestros hombres buscan en todos los lugares posibles, pero no los han encontrado.
Nikolai frunce el