Ángela abre la puerta y se encuentra con Mariana, quien está acompañada por dos oficiales de la policía. Mariana lleva una pulsera de ubicación en el pie y su rostro refleja la vulnerabilidad y la tristeza.
Ángela se acerca a Mariana y la abraza con ternura, tratando de transmitirle calor y seguridad. Mariana se siente abrumada por la emoción y se mira al piso, avergonzada.
Nikolai se acerca y se coloca junto a Ángela, sonriendo con calidez. Mariana sigue con la mirada baja, sin atreverse a mir