Dana cerró la puerta detrás de ella, sintiendo el peso de la noche en sus hombros. Había regresado a casa después de su encuentro con su madre, y aunque su cuerpo estaba agotado, su mente estaba más despierta que nunca. Cada palabra de su madre seguía resonando en su cabeza como un eco interminable: Felipe, o Walter, era el jefe de las operaciones de los Daycare. Nada se movía sin su orden. Era el hombre que había destruido su vida, que la había manipulado desde el principio. Y ahora, mientras