Isis abrió los ojos de par en par al percibir una energía translúcida que emanaba de su ser.
—¿Qué pasa? —preguntó él, normalizando su respiración.
—Mis amigos me van a matar. El hechizo que nos ocultaba de nuestros mates se ha roto. Todo esto es por tu culpa. Ahora, ¿cómo les voy a ver la cara?
Bastián soltó una carcajada. Isis lo miró, frunciendo el ceño mientras intentaba contener la tormenta de emociones que bullían dentro de ella. En ese instante, pensó que era el momento adecuado para abri