Mundo ficciónIniciar sesiónLas mentiras piadosas eran como veneno de acción lenta: empezaban con buenas intenciones y terminaban destruyendo todo.
Ximena abrió los ojos al sonido de pasos apresurados en el pasillo del hospital. La luz fluorescente del techo la hizo parpadear, desorientada por un momento, antes de que la realidad se instalara nuevamente en su conciencia: estaba en una cama de hospital, conectada a monitores que emitían pitidos constantes, y acababa de despertar de un desmayo







