Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer del día treinta llegó con la suavidad de una promesa cumplida. Victoria despertó al sonido de los gemelos balbuceando en el monitor, sus vocecitas mezclándose en una conversación incomprensible que la hizo sonreír antes de abrir los ojos completamente. Alejandro ya no estaba en la cama; el aroma a café recién hecho y el murmullo de voces desde la cocina le indicaron que la casa había cobrado vida mientras ella dorm&iac







