Mundo de ficçãoIniciar sessãoNegué de inmediato, jamás le había dado la llave de mi casa a Daniel. Era el santuario de mis padres, mi lugar más amado.
—No, jamás lo traje aquí —contesté mientras con cuidado volvía a mover las macetas a su posición original—. Sé que estuve a punto de casarme con él, pero… nunca me sentí cómoda dejándolo entrar a esta casa. Aunque, ahora que lo pienso&






