Mundo de ficçãoIniciar sessãoLuego de que se acabó el video en la celda de Josefina, me dirigí a la mía. Recordaba la llamada que me había hecho Ilán sin entenderla del todo. Una guardia se detuvo delante de la puerta de mi celda.
—Ivory Cloe, sígueme —dijo únicamente y comenzó a caminar, seguida por mí, bajo la mirada de todas las reclusas. No sabía de qué se trataba, pero la seguí, ajena a que Il&aacu






