223. CONTINUACIÓN
ILÁN:
Tía Josefina miró cómo me alejaba junto a Ivory, sin mirar atrás ni una sola vez a pesar de los gritos de Amaya. Fue a seguirnos, sin embargo, antes de hacerlo, se acercó a Amaya y le susurró con desprecio:
—Esos son los verdaderos Makis, junto con mi nieta Leila. Deja de inventar enredos, Amaya. Nadie te cree ya —dijo, apretando la mano de Amaya contra la reja con firmeza—. Los de Eleonora son del doctor Herrera.
—¡Mientes! —chilló Amaya, sus ojos desorbitados por la rabia y la incred