Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl lugar que escogió Calógero Di Vicenzo para la charla fue una zona supuestamente neutral, pero él conocía perfectamente al dueño y su seguridad estaba garantizada.
Fidelina María, con unos movimientos felinos, enfundada en unas zapatillas de tacón aguja de la firma de Prada, atravesó la puerta de vidrio de la entrada y caminó por el centro del pasillo. Apareció luciendo un modelo de Karl Lagerfeld que le q







