Mundo ficciónIniciar sesión«Está demente» pensó Gregory. «No iré, ¿acaso cree que no tengo dignidad?»
Verla marcharse por el pasillo fue una experiencia reveladora. Con las persianas arriba, su oficina quedaba al descubierto y él podía mirar a todos los que se acercaban. Primero fue Bruce, saliendo de aquella oficina como si hubiese encontrado la horma de su zapato, la mueca de enfado de su cara era directamente proporcional a la







