Mundo ficciónIniciar sesiónJessica no supo cuántos minutos pasaron en silencio, ella sentía que el corazón le martilleaba en el pecho tan fuerte que casi aseguraba que él podría escucharlo. Se medían el uno al otro con la mirada fría; la latina procurando mantenerse impasible y él con el ceño fruncido, delatando su ofuscación.
―Tú no eres mi hija ―soltó después de que el mutismo de ambos se hizo insoportable.
―En re







