Mundo ficciónIniciar sesiónEl viaje de regreso a Norteamérica fue largo y no solo porque les tomó casi diecinueve horas de vuelo. Fred estaba sentado en su cabina privada de primera clase, contemplando la televisión sin prestarle atención en realidad.
Jessica estaba en la cabina de al lado, solo debía inclinarse hacia adelante y podría verla sin problema, sentada en su silla.
Durante la escala en Londres no se hablaron, el trayecto fue en silencio y sin reproches.







