—Te juro que no fue mi intensión lastimarte..— Me dice y yo asiento
—Pero lo hiciste.— Le respondo, no tengo fuerza para empujarlo en este momento, me siento muy mal.
Los chicos entran con las pizzas en una bandeja, huelen a quemado…Aron las recibe—Están deliciosas.— Le miente lo sé.
—Qué bueno que te gusten papa, me encargare de la cena a partir de ahora, por estas tres semanas- que me quedan en casa.— Dice Ariadna y a pesar del dolor de cabeza y los mareos abro los ojos para encontrarme con