Mundo ficciónIniciar sesiónMe muevo entre sueños y siento un fuerte dolor en mi intimidad, abro los ojos y descubro que ya han salido los primeros rayos del sol. El Maestro, aún duerme a mi lado, está desnudo al igual que yo, la sábana sólo cubre su cintura hasta medio muslo, lo que me deja a la vista su amplio pecho, sus bien trabajados brazos, sus largas y duras piernas, su cabello esta alborotado, sus facciones relajadas y su hermosa boca entreabierta. Un estremecimiento me recorre al recordar que esa misma boca a b







