Mundo ficciónIniciar sesión-¿A casa?- le pregunto mirándolo con ojos enormes.
-Si mi amor, mi casa, tu casa. . . nuestra casa Susana- acaricia mi cabello. Tiene intenciones de apartarse y lo dejo. Se recuesta sobre la cama mirando el techo, luego se gira hacia mí y me sonríe, me toma en un gran abrazo y me acerca a él. Me acomodo sobre él, con mi pecho pegado al suyo, y mis ojos fijos en los de él.
-Kaplam. . . mi amor- esas palabras suenan tan extrañas, tan dulces que me cuesta asimilarlas, y comprender de







