CAPÍTULO 188:
LAS CONSECUENCIAS DEL PODER DE ARIA
Punto de vista de Aria
Dormí dos días.
No fue un sueño normal; no fue de esos en los que entras y sales de la consciencia, oyes lo que pasa a tu alrededor y, de vez en cuando, te das cuenta de dónde estás. Fue algo más profundo. Algo más parecido a lo que imaginaba que se sentía al hibernar, cuando el cuerpo replegaba todos sus recursos y ponía un cartel en la puerta que decía: «Todavía no».
Cuando por fin desperté, del todo, lo primero que vi f