CAPÍTULO 187:
EL ALIVIO Y EL TRAUMA DE TANYA
Punto de vista de Tanya
No empecé a temblar hasta que Diego tomó a Aria de mis brazos.
Fue entonces cuando me di cuenta. Un instante antes estaba funcionando —moviéndome, dando órdenes, contando niños, heridas y rutas de escape como lo había estado haciendo durante horas— y al siguiente mis manos estaban vacías y ya no había nada que me obligara a mantenerme entera, y mi cuerpo tomó una decisión unilateral sobre lo que iba a suceder a continuación.
E