CAPÍTULO 18
“Se ve elegante, su majestad.” Ronan hizo una leve reverencia, tomando la mano de Tanya para besarla. Así era como lo hacía. Ronan sonrió con suficiencia cuando Tanya se estremeció al besarle la mano; le gustaba seguir impactándola. Al levantar la cabeza para mirarla, quedó hipnotizado por la belleza que antes había ignorado. Sus ojos ámbar brillaban con una vida de la que él quería formar parte. Sus hombros se alzaron con orgullo; su presencia le infundió paz.
“Tan… me refiero a su