*HAY ALGUIEN QUE TE ODIA MUCHO*
Josh King.
Al día siguiente las noticias de otra demanda de los Solivan estaban en las pantallas, y la ansiedad de Kate me estaba matando, aunque no me lo dijera.
Ella pasó el tiempo trabajando desde la computadora, mientras yo solo esperaba una indicación.
Decir que los días en que estuve esperando se hicieron eternos, fue quedarme corto, pero todo eso cambio, al tercer día de espera, a las seis de la tarde, cuando Kate había planificado hacer una cena, y la es