*VOY A ARRUINARLO*
Josh King.
La sala se sumió en un tenso silencio después de mis palabras. Carl me miraba con una mezcla de incredulidad y desprecio. Podía sentir su odio, pero no me importaba. La presión en el ambiente era palpable, y aunque Kate intentaba mantener la calma, noté su mano temblar ligeramente cuando la solté.
—Usted no comprende, señor King —comenzó Carl con tono condescendiente—, este no es un simple juego de negocios. Kate es mi esposa legalmente y no pienso ceder en esto.