*YA VENDRÍA MI PARTE*
Josh King.
El rugido del motor de la camioneta resonaba en mis oídos, un eco distante comparado con el estruendo de mi propia furia. Kate, a mi lado, permanecía en silencio, mientras sus manos temblaban levemente. No quería asustarla, pero no podía contener la ira que hervía en mi interior.
Ella abrió los ojos un poco impactados por mis palabras, y luego tomó mi mano con fuerza, como si temiera que, si me soltaba, todo se desmoronaría. Pero yo estaba decidido. La rabia bul