Mundo ficciónIniciar sesiónLas montañas de Noruega se elevaban como los dientes de un gigante muerto, blancas y afiladas contra el cielo gris del amanecer. El viento aullaba a través de los desfiladeros con una voz que sonaba casi humana, casi consciente, y Senma pensó que este era exactamente el tipo de lugar donde alguien vendría a esconderse del mundo. O donde el mundo vendría a esconderse de ti.
—¿Estás segura de que es aquí? —preguntó







