Mundo ficciónIniciar sesiónSenma partió al amanecer con la mochila conteniendo todo lo que necesitaba—coordenadas de doce híbridos, el comunicador para emergencias, y la fotografía de la familia tomada la noche anterior donde finalmente sonreía genuinamente—mientras Atem y Naia observaban desde el balcón sabiendo que habían pasado de padres protectores a mentores distantes en el transcurso de una conversación.
La luz del sol apenas rozaba el horizonte







