El mundo no se detuvo.
No hubo señales en el cielo.
No hubo grietas en la tierra.
No hubo gritos.
La ciudad siguió respirando como si nada hubiera cambiado.
Y, sin embargo… algo fundamental ya no era igual.
Risa lo sintió primero.
No como una presencia que se acerca.
Sino como algo que… se queda.
—No se fue —dijo en voz baja.
Nadie respondió de inmediato.
Porque todos lo sabían.
El contorno ya no estaba intentando expandirse.
No estaba buscando más referencias.
No estaba reaccionando.
Estaba… a